Planetas exteriores y otros
[Parte del artículo "Exploración del Sistema Solar" de José Manuel Urech Rivera. Publicado en la Revista de Aeronáutica y Astronáutica en octubre 1982, número 502]

Saturno en azul y oro, Encélado y anillos (cortesía de Cassini, NASA, SSI, JPL. ESA)
Exploraciones de los planetas exteriores
(Distancias medias al Sol: Júpiter 778 millones de km; Saturno 1.427 millones de km; Urano 2.870 millones de km; Neptuno 4.497 millones de km)
Los Pioneer 10 y 11
En estructura y aspecto difieren notablemente de las sondas anteriores. La exploración a distancias tan lejanas del Sol hacian inutilizables los clásicos paneles solares, por lo que éstos se sustituyeron por generadores termoeléctricos de radioisótopos de larga duración. Igualmente, para posibilitar las comunicaciones con tierra, se les dio aspecto de antenas volantes, al destacar sobre todo la gran antena parabólica de casi 3 m de diámetro.
Estos vehículos han sido auténticos pioneros, arriesgándose enormemente en la exploración de lo casi desconocido; navegando a través del cinturón de asteroides más allá de Marte; cruzando la ondad de choque magnética y los intensísimos cinturones de radiación de Júpiter. Igualmente en Saturno (Pioneer 11) cruzando también el plano de sus anillos, acercándose suficientemente a Júpiter y Saturno sin ser destruidos, para demostrar la posibilidad de realizar la "carambola gravitatoria" para la exploración de los planetas lejanos.
El haber superado esas pruebas, abriendo nuevas fronteras, es de por sí un rotundo éxito. No obstante, además obtuvieron gran cantidad de información científica sobre ambos planetas y el inexplorado medio interplanetario. Así fueron primicia: las fotos de Júpiter y Saturno, de los satélites y anillos (descubriendo algunos nuevos); la "Gran Mancha Roja" como posible huracán casi permanente; las coloreadas bandas como movimientos atmosféricos ascendentes y descendentes; la composición principal de hidrógeno líquido debajo de la atmósfera; el inmenso campo magnético y los intensos cinturones de radiación, mucho mayores de lo previsto; etc.
Por esta fecha el Pioneer 10 se encuentra a unos 4.000.000.000 km de la Tierra, y el 11 a 1.800.000.000 km y ambos comunicando todavía sus descubrimientos en su camino de escape del Sistema Solar.
Los Voyager 1 y 2
Se puede claramente afirmar que este programa ha sido el auténtico apogeo de la exploración planetaria, siendo sus objetivos Júpiter y Saturno, sus atmósferas y magnetosferas, así como los sistemas de satélites y anillos. No obstante, dado el actual alineamiento de los planetas exteriores que sólo ocurre cada 175 años, es una oportunidad única en varias generaciones de visitar también Urano y Neptuno utilizando la asistencia gravitatoria, lo cual pretende realizar el Voyager 2 en 1986 y 89 respectivamente.
Estos dos vehículos idénticos, lanzados en el verano de 1977, son de diseño altamente sofisticado para sobrevivir el larguísimo viaje y suministrar información científica de alta calidad y en cantidad. Están dotados de potentes computadores miniaturizados, sensores especiales, y equipos de registro, que les dan una gran autonomía imprescindible para poder realizar multitud de complejas maniobras y observaciones a esas distancias, ya que el tiempo de reacción desde Tierra es de varias horas. Al igual que sus antecesores, están equipados con generadores de radioisótopos y una gran antena parabólica de casi 4 m para comunicación. Sobre esto, conviene recapacitar lo que supone el transmitir miles de fotografías y otros datos desde más de mil millones de km cuando el transmisor de a bordo es de solo 25 vatios (menor que la potencia de una bombilla). La mayor parte del equipo científico, incluidas las cámaras de televisión, va montado en una plataforma movible en todas direcciones, para poder rápidamente apuntar a los diferentes objetivos sin necesidad de maniobrar el vehículo.
La inmensa cantidad de datos obtenidos, entre otros más de 50.000 fotografías, y que en gran parte están todavía en estudio, exige mencionarlos aunque sea muy brevemente:
Júpiter
- La compleja circulación atmosférica con su colorida formación de bandas nubosas paralelas al ecuador. Además de la "Gran Mancha Roja", los fenómenos turbulentos y la formación de otras muchas manchas ovales de gran estabilidad exigen estudios meteorológicos muy profundos. Es novedad también la observación de auroras polares y relámpagos eléctricos, similares aunque superiores a las de la Tierra.
- La importante evidencia fotográfica de un tenue anillo de unos 6.000 km de ancho y 1 km de espesor, no observado anteriormente en el planeta gigante.
- Los grandes satélites, Ganímedes, Calisto y Europa, compuestos de rocas y agua helada, muestran una gran variedad geológica, con zonas obscuras llenas de cráteres meteoríticos de gran antigüedad, y otras más renovadas y brillantes con grandes fracturas y plegamientos tectónicos cubiertas en parte por hielo o nieve limpia.
- Y el más espectacular de los satélites, Io, en el que se detectaron 8 volcanes en actividad, algunos con erupciones violentas de hasta 320 km de altura, y que en el intervalo de 4 meses entre las observaciones del Voyager 1 y 2 permanecían en erupción. Esta actividad hace que la superficie esté compuesta de azufre y nieve sulfurosa que le dan un colorido intensamente anaranjado y aspecto infernal.
Saturno
- La Atmósfera aparece bastante similar a Júpiter, con bandas paralelas y manchas ovales, pero de contrastes más suaves. Sin embargo se han medido velocidades del viento en el ecuador de hasta 1.500 km/h (casi 5 veces mayor que en Júpiter). También se han detectado auroras polares, y registrado emisiones radioeléctricas típicas de descargas eléctricas que se suponen producidas en los anillos.
- Lo más espectacular de este planeta siempre han sido sus característicos anillos, y no podía ser menos en la exploración de los Voyager. Estos han comprobado fotográficamente y por otros medios, que los clásicos anillos se descomponen en miles y miles de subanillos con algunas peculiaridades aun no explicadas.
- El satélite Titán, que presentaba un gran interés antes de la misión, por su tamaño (5.120 km de diámetro) y su especial atmósfera, ha sido también explorado. Se ha determinado que el componente principal de la atmósfera es el nitrógeno, como en la Tierra, y la presión en la superficie ligeramente superior a la nuestra. Además, contiene metano, otros hidrocarburos simples y cianhídrico (elemento básico en los aminoácidos). Sin embargo, el descubrimiento de la bajísima temperatura (-180º C) en su superficie impide suponer el posible desarrollo de moléculas orgánicas más complejas.
- El resto de los satélites explorados, de tamaño intermedio, son predominantemente hielo con algo de rocas, y su aspecto es más bien lunar por la abundancia de cráteres, con la excepción de algunas fracturas y valles, debidos posiblemente a actividad sísmica.
- Finalmente, es de destacar el haber fotografiado varios pequeños satélites, en parte desconocidos anteriormente, y que tienen órbitas muy peculiares, compartidas entre ellos, algún satélite mayor, e incluso algún anillo.
- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios
- 2487 lecturas
